This Is England

¿This is England?O cómo perder el tiempo delante de una pantalla poco más de hora y media.

Cada cierto tiempo parece necesario volver a hacer una película contando la versión del pintamonas de turno sobre hechos que nos pillan de lejos tanto en tiempo como en lugar.

Una vez más se eleva a los altares una película de corte ¿social? donde no se explica nada, ni destaca nada y menos aún, y bajo nuestra humilde opinión, se cuenta una sola verdad. La estética skin parece ser el único motivo por el que (mea culpa, mea máxima culpa) hemos de plantar nuestros fornidos traseros en un sofá a mirar, mente en blanco, durante un rato una pantalla. Y si esa estética para alguien que sepa de qué va esto es el principal aliciente, apaga y vámonos. Por ejemplo, ni una sola camiseta de The Last Resort o de Skrewdriver… después de cienes y cienes de fotos en las que parecía que las regalaban…

El argumento no da absolutamente nada de sí, no hay por donde cogerlo. Aún así no desvelaremos nada por si hay algún alma de cántaro que está aguantando… ¡pero al final “el más nazi” se carga “al más moreno de piel”! ¿A que no os lo esperábais?

Sobre la banda sonora, pues no salvamos apenas nada, porque parece ser que en 1983 no existía el oi! ni el punk, por eso no encontramos nada que se le parezca lo más mínimo en este disco. Lamentable.

Lo que queda esperar es ver si de la misma manera que hace unos años sufrimos en silencio las nuevas hordas de Dereks Vinyards a raíz de otro “peliculón”, ahora nuestras ciudades de llenen de niñitos antisociales tan sólo comprendidos por un “papa” skin. Como en la vida real.

De algo que no da de sí es difícil hablar más (y mejor). Así que nos quedamos a la espera de que el mismo tuercebotas ibicenco que envió por doquier una crónica aterradora de la película, tachándola cuanto menos de obra de arte y “nueva película de culto”, nos envíe una copia de la película que él vio realmente o por lo menos nos remita a su camello, porque lo que le pasa es canela fina.

Valoración: 3/10